Ted Chiang siempre ha estado en el punto de mira de quienes hacemos Terra Nova. Descubrí al autor en el número 24 de la revista argentina Cuasar, en el lejano agosto de 1994; allí aparecía publicado un cuento maravilloso, sorprendente y enigmático que tenía por título “La torre de Babilonia” (“Tower of Babylon”, Omni Nov. 1990). Un cuento que obtuvo en 1991 el premio Nebula al mejor relato corto y fue finalista del Hugo en la misma categoría, y que la revista española Gigamesh tuvo a bien reeditar en 1997. Sinceramente, quedé maravillado por su brillantez y elegancia.

Ted Chiang (Port Jefferson, New York 1967) es un escritor norteamericano que (según la Wikipedia) se gana la vida como “escritor técnico en la industria del software”. Su obra publicada es extraordinariamente escasa (¡asciende exactamente a trece historias en más de 20 años!) pero ha logrado que crítica especializada y aficionados al género le consideren como uno de los mejores escritores de relatos que ha dado la ciencia ficción mundial en toda su historia. Un hombre parco en palabras en entrevistas (probablemente a causa de su timidez) pero extraordinariamente lúcido y deslumbrante en su ficción breve; ciertamente, sus cuentos hablan por él.

Tras “La torre de Babilonia” vendrían otros cuentos memorables como “El infierno es la ausencia de dios”, “La historia de tu vida”, “Dividido entre cero”, “Comprende”, “Setenta y dos letras”, “La evolución de la ciencia humana”, “¿Te gusta lo que ves? (documental)”… que el autor recogió en la excepcional antología La historia de tu vida (Stories of your Life and Others. Premio Locus a la mejor recopilación en 2003), publicada en España por el sello Bibliópolis Fantástica en 2004 y a mi juicio es una de las dos mejores antologías de un mismo autor de todos los tiempos (la otra sería Axiomático, del australiano Greg Egan). Estos ocho cuentos acumulan más de 30 premios y nominaciones internacionales.

Volviendo a Terra Nova, buscábamos un escritor y una historia de reconocido prestigio internacional que, además, pudiera funcionar comercialmente en España y Argentina para así asegurar en lo posible la viabilidad presente y futura del proyecto. Barajamos diversos autores y relatos, pero ninguno nos convencía lo suficiente. Por supuesto, pensamos en Ted Chiang, pero el problema es que la mayoría de sus cuentos estaban ya traducidos al castellano: además de los citados, “Exhalation” había sido publicado en Cuasar 50/51 el año anterior, los derechos de “The Merchant and the Alchemist’s Gate” (novela corta ganadora de los premios Hugo y Nebula en 2008 y Seiun en 2009) habían sido adquiridos por Alamut/Bibliópolis (y aunque posteriormente fue cancelada la publicación, entendíamos que correspondía a esa editorial cualquier iniciativa ulterior), no localizamos “What’s Expected Of Us”, valoramos “Dacey’s Patent Automatic Nanny” (publicado en la antología steampunk The Thackery T Lambshead Cabinet of Curiosities editado por Ann y Jeff Vandermeer en 2011) pero no nos pareció adecuado…

Solo restaba The Lifecycle of Software Objects, obra galardonada con el premio Hugo y Locus y finalista del Nebula en 2011. La leímos y nos encantó. Pero se trataba de una novela corta que había sido publicada en formato libro por Subterranean Press (un sello independiente con un catálogo realmente impresionante), era muy reciente, multipremiada y, en consecuencia, temíamos no poder asumir el coste por derechos de autor. Finalmente nos armamos de valor, planteamos al autor una oferta seria y concreta, explicamos el contexto de nuestra antología, cruzamos los dedos y esperamos respuesta. Ésta tardó en llegar por razones que sería prolijo explicar, pero ¡era positiva! Aún tuvimos que aclarar diversos detalles relativos a las condiciones del contrato pero finalmente todo se resolvió de manera satisfactoria para las partes.

Fue una negociación larga por causas ajenas a la voluntad del autor (con algún susto por parte de PayPal), que dieron lugar al momento más delicado en la gestación de esta antología porque si la historia no entraba en este primer volumen la alternativa era realmente dura: reestructurar los contenidos extranjeros para dar cabida a una nueva novela corta (la anunciada de Ken Liu para el segundo volumen) y buscar de nuevo un escritor y obra capaces de dar empaque comercial a la antología; es decir, vuelta al punto de partida. Afortunadamente todo se resolvió felizmente y el mérito correspondió fundamentalmente a Luis Pestarini, quien supo sobrellevar de manera ejemplar las dificultades.

Esta negociación duró de febrero a mayo, un periodo en el que no fue posible ofrecer apenas noticias (pese a que nos mordíamos las uñas por hacerlo) porque realmente se estaba decidiendo el contenido principal dela antología. Esperoacepten nuestras disculpas y compartan las razones que motivaron nuestro silencio.

Las más de treinta mil palabras de The Lifecycle of Software Objects están siendo traducidas por Manuel de los Reyes. Esperamos haber acertado con la historia y que ésta guste a los lectores tanto como a nosotros.

 

Mariano Villarreal

 

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