Aliette de Bodard es un claro ejemplo del cosmopolitismo que vive hoy día la ciencia ficción mundial y, en particular, sus autores: nacida en Norteamérica de padres vietnamitas, creció en París y, pese a que su lengua natal es el francés, escribe habitualmente en inglés. Una autora alabada por la crítica, cuya ficción breve ha aparecido en las más prestigiosas revistas y antologías de todo el mundo: Interzone, Clarkesworld, Asimov’s, Realms of Fantasy, Apex, The Year’s Best Science Fiction…

Debido a su origen franco-vietnamita, Aliette muestra un marcado interés por la mitología, tradiciones e historia antigua de China y Vietnam, aglutinando muchos de sus relatos en torno al denominado universo de Xuya, una “historia del futuro” donde los asiáticos dominan en parte la expansión humana del cosmos. Un relato ambientado en ese universo ha sido publicado recientemente en el blog Cuentos para Algernon.

En cuanto a obras de mayor extensión, su trilogía Obsidiana y Sangre, una fantasía oscura ambientada en el imperio azteca de un siglo XV alternativo y compuesta por las novelas Sirviente del Inframundo (2010), Harbinger of the Storm (2011) y Master of the House of Darts (2011), ha sido anunciada para publicación por R.B.A.

Como en el caso del escritor chino-norteamericano Ken Liu, accedí a la obra de esta excepcional autora gracias a los buenos oficios de Elías F. Combarro, alias @odo, responsable del ya imprescindible blog bilingüe Sense of Wonder. Gracias a sus recomendaciones pude leer un buen puñado de relatos que luego se convertirían en nominados y ganadores de los principales galardones del género fantástico; historias como “Inmersión”, ganadora del premio Nebula de relato en 2012, “Shipbirth”, “The Weight of Blessing”, la excepcional novela corta “On a Red Station, Drifting”, o la presente “Separados por las aguas del río Celeste”, finalista del premio Theodore Sturgeon de 2013.

De entre todas ellas seleccioné mi historia preferida y, con la aquiescencia de Fantascy, cerramos el acuerdo de publicación en febrero. Un caso muy similar al del citado Liu en el primer volumen de Terra Nova, pues por aquel entonces Aliette era una escritora inédita en español y estábamos, por tanto, ante una auténtica primicia. Pero el talento de la autora no ha pasado desapercibido en España durante estos meses y en el momento de publicar el segundo volumen de nuestra antología su obra comienza a ser conocida y apreciada por los aficionados españoles.

No es la única coincidencia con Ken Liu: ambos jóvenes escritores se muestran muy prolíficos en redes sociales (particularmente Twitter, donde arrastran a una legión de incondicionales), demuestran un exquisito trato personal (gestionar con ellos el contrato ha sido un auténtico placer, aunque en el caso de Aliette ha sido incluso más sencillo porque habla español perfectamente), y la calidad de su obra es extraordinaria, alcanzando un reconocimiento internacional.

Me hubiera gustado mucho publicar más historias de Aliette en futuros volúmenes de Terra Nova. De hecho, hubo un momento en que comencé a perfilar los nuevos números incluyendo siempre un cuento de Liu y otro de Aliette. Desgraciadamente, esto no será posible por causas ajenas a nuestra voluntad, pero el lector en español no debe preocuparse porque pronto se desvelará una grata sorpresa.

En cuanto al relato incluido, “Separados por las aguas del río Celeste” pertenece a su serie de Xuya y fue publicado en la excelente revista online Clarkesworld. Se trata de una historia muy emotiva que nos habla de la larga lucha contra la opresión, de lo que ocurre en la trastienda de las revoluciones, y del difícil camino hacia el perdón. Espero que disfruten de la profunda humanidad de esta historia tanto como lo he hecho yo.

 

Mariano Villarreal

 

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