Como comenté en el “Making of” del segundo volumen de la antología Terra Nova, una vez aprobada la publicación del libro y sus contenidos generales por parte de los editores de Fantascy fui dolorosamente consciente de que la presencia de narradores en español estaba descompensada respecto a sus homólogos extranjeros. Por ello, propuse a RHM reaprovechar dos magníficos cuentos de Germán Amatto y Carlos Gardini, publicados en la revista Cuasar 50-51, a cambio de dejar fuera algún cuento foráneo; los editores estuvieron de acuerdo, Luis Pestarini y los escritores argentinos también, y de esta manera aseguramos otro de los grandes objetivos de esta línea de antologías periódicas: la presencia de uno o dos cuentos iberoamericanos que ampliaran su espectro y permitieran abrir futuras posibilidades comerciales. Un complicado encaje de bolillos que, finalmente, logró hallar su equilibrio.

Germán Amatto (Wilde, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, 1969) es un autor de obra todavía escasa pero de gran interés y valor literario. Sus relatos suelen deslizarse de la fantasía oscura al terror más visceral, con alguna esporádica incursión en el terreno de la ciencia ficción.

Tuve el placer de seleccionar uno de sus primeros cuentos, el titulado “Entre las sábanas”, en la antología Visiones 2006 de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror. Una historia sobre celos y locura planteada en forma de puzle cuyas piezas iban encajando poco a poco hasta conformar un sobrecogedor cuadro final. Me siento particularmente satisfecho de ese volumen, que incluía relatos de Sergio Mars, Jose Miguel Vilar Bou, David Prieto, José Ángel Barrueco, Fran Ontanaya y un largo etcétera, y donde destacaría el primer relato publicado de Ismael Martínez Biurrun, la novela corta “Invasión” ganadora del II premio Liter de Terror 2006.

“¿Pueden llorar ojos no humanos?” es un relato escalofriante sobre cómo la barbarie puede triunfar sobre el pensamiento racional, en este caso sirviendo de excusa una plaga futura instrumentalizada a través de la religión. Obtuvo el premio Avalón de relato fantástico en 2007 concedido por la Asociación Asturiana de Ciencia Ficción y es uno de mis relatos argentinos preferidos de todos los tiempos.

 

Mariano Villarreal

 

Anuncios